Estoy muriéndome por decirte todo lo que quieres escuchar.

noviembre 02, 2011 0 Comments A+ a-

Hola, bonita.
Te he visto, mucho tiempo… ¡Años! Quince hasta ahora, para ser exacta.
Te veo ahora peor que nunca, ahora peor que hará unos 8 años cuando vivías recluida en tu mundo introvertido y hermético. Sé que has vuelto a ese mundo, he visto tus ojos apagados propios de tu misantropía.
“No vuelvo a salir a la calle contigo”


¡Ibas tan bien, cariño! Te vi reír y te vi disfrutar, vi cuando las personas te preguntaban “Hey, ¿cómo es que siempre estás feliz?” y tú sólo sonreías más; porque no había para ti algo mejor que lo que estabas experimentando; que llegar a casa a platicar con tu abuelita sobre que tal había estado la escuela te hacía sentir bien el día entero.
“¿Qué vas a hacer el día que yo ya no esté?”
Estás ahora tan sola, ahora que pocos te oyen y nadie te escucha y que no puedes más que depender de la electricidad para encender la computadora y tocar sinfonías en el teclado para expiar tus demonios. Ahora que ni siquiera tienes la capacidad de expresar lo que estás sintiendo, porque hará un año que aprendiste a reimprimir cualquier sentimiento y ocultar los irreprimibles.
Bonita, estás acabada. Eres un alma vacía y cínica.
Que has probado un poco lo que es “pasión” y que ni tú misma crees en la sinceridad de tus emociones, tan egoístas y mórbidas.
“What time is it?”
Deberías volver, te extraño.  Te necesito, bonita.
Aunque los demás te hayan dado por perdida, yo confío en que puedes regresar. Sé que alguien por ahí está esperando por la “tú feliz” y aunque me causa rencor el hecho de verte alejarte de mí, lo comprendo. Tú deberías comprenderlo también. Las personas no tienen dueño. Él no tiene dueño/a.
Deja de quebrarte la cabeza intentando saber qué está pasando, déjate llevar, déjate caer. No podría ocurrir peor que lo que ya está ocurriendo y ocurrió antes.
Despégate de mí  y camina por ti misma, no te alarmes, yo voy a seguir aquí para ti. Siempre.
Alégrate bonita, el domingo puedes regresar a interpretar tu música, con algún nuevo Fernando, para cubrir la ausencia de un verdadero príncipe


¿Qué opinas?